El nombre de Chonino no es solo un recuerdo en las filas de la Policía Federal Argentina (PFA); es una historia que condensa los valores de valor, arrojo y, sobre todo, fidelidad. Este es el relato de cómo un “simple ovejero alemán” trascendió su condición canina para convertirse en un héroe nacional.
DE PERRO PATRULLA A SÍMBOLO INSTITUCIONAL
Nacido en 1975, Chonino ingresó a la División Perros de la PFA en 1977. Bajo la matrícula 716, prestó servicios destacados, incluyendo tareas de seguridad durante el Campeonato Mundial de Fútbol de 1978. Aunque inicialmente no era considerado un perro de “raza policial” por carecer de pedigree, su valentía pronto demostraría lo contrario.
LA NOCHE QUE CAMBIÓ LA HISTORIA
El 2 de junio de 1983, Chonino realizaba un patrullaje de rutina junto a su guía, el agente Luis Alberto Silbert, y el agente Jorge Eduardo Ianni. Al llegar a la intersección de la avenida General Paz y Lastra, se produjo un enfrentamiento armado con dos delincuentes.
Existen dos versiones sobre lo ocurrido esa noche:
- El relato institucional: Narra que, tras ser heridos los agentes, Chonino se lanzó bravíamente contra los atacantes a pesar de estar gravemente herido. En su ataque, arrancó de un mordisco el bolsillo de uno de los delincuentes, donde se encontraban los documentos que permitirían su posterior captura. Finalmente, el perro habría muerto lamiendo las heridas de sus compañeros para protegerlos.
- El registro oficial: Según el acta de procedimiento de la época, los agentes abordaron a los sospechosos para identificarlos. Durante el tiroteo, Chonino atacó a uno de ellos y fue ultimado de dos disparos. Si bien se encontró un trozo de bolsillo arrancado por el can, el acta indica que los documentos de los imputados fueron hallados en el suelo, cerca de donde yacía uno de los agentes.
Independientemente de los matices narrativos, lo innegable es que la intervención de Chonino fue vital para el esclarecimiento del crimen y la aprehensión de los malvivientes.
UN LEGADO ETERNO
La heroicidad de Chonino caló tan hondo que generó una serie de homenajes sin precedentes:
- Día Nacional del Perro: Desde 1996, en honor a la fecha de su fallecimiento, se conmemora cada 2 de junio este día en Argentina.
- Pasaje Chonino: La calle de acceso a la División Perros de la PFA lleva su nombre desde 1991.
- Museo y Monumento: Sus restos descansan en una vitrina especial en el Museo de la PFA, y cuenta con un monumento en el predio de la Policía Montada donde se le rinden honores anualmente.
Hoy, Chonino es mucho más que un perro policía; es la encarnación del sacrificio y la lealtad desinteresada, cualidades que, a través de su relato, se proyectan como un ejemplo para toda la sociedad y la institución policial
Fuente consultadas
Sirimarco, M. (2015). Chonino – La conversión de una historia en narrativa. Relato y emoción en el ámbito policial argentino. Anthropos, 110, 383–396.

